Hablando de diseño: El Ego

16 febrero, 2021

¿Ego, autoestima, profesionalización? que peligro cuando nos creemos que hemos aprendido algo, y que por ello ya estamos por encima del resto de seres en alguna materia…

Desde nuestro punto de vista nada más erróneo, cortoplacista y limitador que pensar que ya lo sabemos todo y que por ende podemos hablar con autoridad sobre cualquier otra persona.

Hay cosas muy claras en nuestra profesión, que solo con un poco de coherencia y observación saltan a la vista. Hablar de la función con criterios claros tiene mucho sentido, sabemos algo sobre la teoría del color, sobre los pesos tipográficos y alguna que otra cosa sobre la composición de párrafos. Si tenemos que pronunciarnos a niveles de forma o feeling, también podemos acogernos a nuestras experimentaciones culturales o estudios previos para añadir más valor a un producto, enfocarlo y darle la orientación necesaria para que se posicione justo donde queremos.

Pero de ahí al salto del ego, hay un límite. Nos ha pasado, lo hemos experimentado, sabemos lo que es y por eso hoy podemos compartirlo sin pudor, porque entre otras cosas hemos entendido que nuestro trabajo también consiste en mirarnos mucho internamente y hacer análisis de dentro a fuera. (En otras palabras: quitarnos todo lo que podamos «la caspa egocéntrica»).

Cuando el ego se enciende, es fácil que se nos vengan a la cabeza pensamientos tipo a:

«Me dice que otra revisión»
«No tiene ni idea»
«¿Para eso nos han contratado? ¿Es que no vieron nuestro portfolio?»
«Qué yo hago diseño, no churros»
«¿Quería un operario o un diseñador?»
«Hay que ver lo poco que sabe la gente de diseño»
«Qué mal pagado está esto»

Y claro el nivel de alarma se nos pone a cien, el corazón no deja de rugir, así es fácil que se dispare algún comentario inadecuado. Lo cual, desde nuestro punto de vista, no nos deja crecer como profesionales, no ayuda a la profesión, no satisface al cliente y tampoco sirve a la sociedad. Al final todo es suceptible de acabar en un encabronamiento de difícil solución, que perjudica a todas las partes por igual.

*El cliente no siempre tiene la razón
y no siempre deja de tenerla.

Por eso el desarrollo de la asertividad para nuestro trabajo se hace indispensable, para nosotros todo empieza por un primer paso, tratatarnos de igual a igual.

Asertividad: conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás.

Pongamos atención a lo que pueden llegar a decirnos, hagamos el ejercicio de ponernos en los casos más lacerantes y exagerados, para preparar esa asertividad, antes de que el ego salga en nuestra defensa y termine por hacer saltar todo por los aires:

«Ah vale, vosotros sois los que hacéis dibujitos»
«Qué habéis diseñado aquí»
«Uy, que caros»
«Lentos, pero cuánto tiempo para hacer algo tan fácil»
«Hacedlo que si nos gusta ya os pagaremos»
«Mi primo me lo hace»

Ojo lo primero es observarlo, no hay por qué tomar una decisión a la mínima de cambio, ni entrar en cólera, pensemos que lo mismo hasta tienen algo de razón, desde luego está muy bien salir de nuestra burbuja y ver como nos miran desde otro punto de vista (quizá así podamos transformar realidades cliché tomadas por verdades absolutas durante tanto tiempo), creemos que la profesionalidad, empieza por reconocer que exacto, somos humanos y todo eso nos puede pasar, a veces dependiendo de para que bolsillos, somos caros, a veces hay primos que lo hacen, a veces no sabemos muy bien lo que hemos diseñado, etc, etc… A veces pasa que solo hacemos dibujitos.

Y dicho esto, vale, pero ¿y? ¿entonces por qué necesitan a un/a profesional del diseño? ¿han dado realmente con profesionales del diseño o le han encargado el trabajo al primer intrusillo que ha levantado la mano? ¿y nosotros realmente somos esos profesionales del diseño?

La razón hay que tenerla, demostrarla
y que te la quieran dar.

En el caso de los ejemplos que exponemos, nuestro procedimiento para creer tener la razón, es sencillo, se trata de estar presentes en todo el proceso y esto empieza haciendo acopio de un buen briefing, gracias a este una vez obtengamos resultados podremos demostrar a los demás y a nosotros mismos que tenemos cierta razón en el resultado que defendemos, el tema de que nos la quieran otorgar ya no es una cuestión nuestra, si el asunto persiste en la sinrazón, lo más sano será cortar la relación, incluso aunque a veces perdamos un poco de tiempo y dinero.

En otro orden de cosas y anterior a la recogida de un buen briefing, en cada una de las relaciones laborales que se nos plantean, es muy importante poner unas reglas, entre otras:

  • Tiempo de entrega
  • Conceptos a entregar
  • Número de revisiones
  • Precios
  • Gestión de nativos
  • Gestión de derechos de explotación
  • Gestión de arte finales
  • Plazo de pagos

Cuando lo tenemos claro el gallito del ego baja, y bueno, quizá entonces, empezamos a tener tierra fértil para elaborar un buen trabajo, la relación con nuestros clientes, sin duda, es vital para ello.

A su vez entraremos en un ciclo muy constructivo, en el que puede emerger esa contribución a crear el mundo que necesitamos.

…Y bueno después los comentarios seguramente sean del tipo:

«Qué grandes profesionales»
«Os recomendaré allá donde vaya»
«Muchas gracias por vuestras ideas e implicación»
«El trabajo ha superado nuestras expectativas»
«Excelente»
«Si tenemos otro proyecto de diseño volveremos a contar con vosotros»
«Después de que mi primo lo intentara hemos recurrido a profesionales»

ma, me, mimo, muuuuack 🙌 💚 mucha paciencia y amor!!

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